Cuando el silencio me ahoga, enciendo la radio y me llegan de un planeta lejano voces que apenas comprendo: ese mundo tiene su tiempo, sus horas, sus leyes, su lenguaje, preocupaciones, diversiones que me son radicalmente extraños.
Simone de Beauvoir.







Recuerdo cosas. El pelo cansado retirado de la cara
la absurda manera de imponer voluntades sólo con una caída de ojos.
Mis atenciones, tan vanas. Mi cara de póker, siempre estirando el cuello
siempre pretendiendo estar a la altura.
Claro que después de aquello, eso no era tan difícil.
Sin embargo supongo que de tanto oir montañas de basura, montañas de basura
pues no me dió miedo ningún adiós
yo ya sabía que dios
me iba a proteger.

Porque de tus manos a veces se desprende la piel que habría
de ser mía. Y el pecho se vuelve loco, oscilando entre el infarto
y el saltar con un brinco al techo, en efervescencia.
Porque cuando soy malvada y miro en el espejo esa distorsión maligna
que es mi cara, quisiera
llamarte por teléfono, que las teclas no se trastabillaran, estúpidas
entre mis dedos
y decirte, lo siento.
Sólo eso, lo siento.
Que pudieras entender todos estos recónditos huecos con interrogantes
y basura, y trozos de lata, y esqueletos de sardina
todo lo que se empeña
en alejarte en maltratarte para que un buen día me digas
nena, hemos terminado.
Y bajando los ojos no me quede otro remedio que
resignarme a lo que en realidad deseo:
Perderte
de
vista.

El cartel de "Se vende" que cuelga de los hilos de tender la ropa, en la finca de enfrente, segundo piso, se agita como si fuese a caerse de un momento a otro. Da vueltas, con el aire, con imprecisión pero con fuerza. Lo miro y me concentro en que se vaya todo a tomar por el culo. El cartel, los hilos, la finca, las inmobiliarias. Confío en que la tierra se purgue un buen día de este asqueroso virus que se la come, que la afea, que la llena de cables, puentes, fincas, parques defectuosos y tristes autobuses. Confío en su propio sistema inmunológico.
Claro todos esperamos que la tierra se purgue mientras no lo haga en nuestro salón o en nuestra nevera.
Estoy cansada, apenas tengo tiempo de relajarme, de sentarme un rato, escribir, fumar. Apenas te recuerdo ahora, es más, me pareces vulgar y lleno de pequeñas esquinas que ni tu mismo reconoces. Y ahí es donde reside tu tristeza, y dónde reside la mía, tan falta de abismos superficiales y tan entregada a romanticismos y suaves playas, fornidos niños y grandes porros fumados a media noche, cuando todo está en silencio y me apoyo en tu hombro. Y hablamos y parece que nos entendemos.
No se, todo me importa un carajo.
Solo tengo ganas de marcharme. Estoy contenta porque voy a hacerlo, porque todo lo que hago ahora mismo se encamina a ese objetivo. Coger un avión, alejarme, hacer como que no me importa. Y que no me importe, vaya.
Odio pensar que esa maldita zorra tenia razón.
Supongo que aún te quiero.

Tula a tu sitio. Estoy harta de esa maldita frase. La ha tomado con el butanero. No puede soportarlo. Hace calor. Es la primera vez en mi vida que va a hacer calor el día de mi cumpleaños. No me he planteado hacer ninguna celebración aunque incluso podríamos hacer una fiesta hawaiana.

Mi madre es el mejor ser sobre la tierra. Ojalá tuviera dinero y pudiera relajarse.
El viento sopla suave, mis músculos están tensos.
Tengo tantas ganas de irme a Buenos Aires que parece que el momento no llegará, aunque tengo por seguro que lo hará, y antes de que pueda casi darme cuenta, estaré cumpliendo treinta años en Argentina.

Las distancias, que nos salvan de odiarnos, a ellas debemos agradecer que no esté yo ahora en tu cama o tú en mi sillón, engullendo cualquier porquería.

Ya me extrañaba a mi que te fueras a dormir
dejando todas esas cosas por hacer
besarme llenarme el cuerpo de pequeños golpes
la cabeza de sintonías televisivas
el corazón quemado como el fogón de la cocina
de la sucia casa de tu ex
la barriga manchada porque el amor, según tu dices
es blanco es espeso es líquido y caliente.
y hay que comerlo, tragarlo, porque sólo se escupe
cuando
no es verdad, cuando no existe
eso que tiene que ser.
los poemas son bastante malos.
no son lo que
tienen que ser.
tampoco.

La experiencia es una cosa que no tienes hasta después de haberla necesitado.

Me duelen los brazos de hacer ejercicio pero no me importaría apoyarlos en la almohada mientras tú me miras desde abajo. Hemos llegado a mi casa y cuando nos tumbamos en el sofá es cuando más quiero tocarte, poner la mano en tu barriga, acariciarte el pelo, rozarte la espalda, comerte la polla. Pero esta noche estamos cansados y a mi se me cierran los ojos y el reportaje de ovnis no nos interesa, y después de fumar el último porro me miras con los párpados caidos y yo te digo estoy dormida. Te levantas y nos abrazamos en la puerta.
Yo siempre quiero tocarte los labios, enredar la lengua en el pelo del pecho, subirme encima de ti, que me acaricies los pechos. Hablar, fumar.
Pero nunca estamos solos.
Nunca
Estamos
Solos.

Tu mujer mi ex novio tus hijos el silencio la música la perra Bruno Alfredo todas esas casas con piscina el jaleo en la calle lo que nunca tuvimos lo que se perdió.
Los ojos calibran las posibilidades y se asustan de encontrarse dentro del coche, en el descampado, en la oscuridad.


Abraham


Un hombre hermoso en mi boca

Aún vivo en el azul del ojo, en el
cabello despeinado.
Aún vivo en la mano con
la mancha roja
y las uñas recortadas a mordiscos.
Aún vivo en nuestra casa en sus cimientos
en el jardín increible nadando en
el agua limpia, pura, armónica.
Vivo, todavía, ahí
en el charco que hacen tus manos
llenas de lágrimas, verdes
lágrimas de muerto
azul.

En mi cabeza el mundo imperfecto
tiende siempre a la perfección
en las formas, en el tacto
en la visión fotográfica y la quietud
con que la cortina parece moverse
sin hacerlo en realidad.

He robado todas esas cosas
del centro mismo de mi misma
donde se venden elocuentemente
los prefacios, las dispensas papales
y las expectativas de yonkis ex presidiarios.
Después de examinar toda esta basura
y acudir a la consulta de un psicólogo subnormal
he comprendido que tengo un sobresaliente
en pasar de todo en ilimitarme las costillas
y en exprimirme la naranja y el minúsculo tanga,
para así limar asperezas
con esos extraños que se creen amigos
desenvueltos hombrecillos de piel músculo y safaris.
Que he entendido el sentido de la vida
y no he explotado, que vamos
se puede seguir viviendo.
Todos tranquilos.

Me pondré estos zapatos rojos
me adormeceré sobre la mesa
inclinada hacia delante
porque vendrás a las cinco
y pronunciarás palabras
como arquiepiscopal o ferviente
Con los ojos enrojecidos
y algo pegados por el sueño
te susurraré al oido
palabras como subordinación o bienquerencia
te pondrás del color de la gasolina
yo estaré cardiaca
a las cinco, y fumaremos
dormirás aquí puede que antes
molestemos un poco
a estos vecinos mofletudos.

Necesitaría enderezar mis principios
hacerme la ramera, entre las sombras,
trasnochar o distinguirme
como una neutral madre
supurando
bondad
beldad
y diligencia.

Pero mi amor, que es una gota negra
un plato de especias
o como una operación quirúrgica
se tambalea en la orillas de las ciudades
contra el pronóstico de metereólogos y capullos.

Tú me deshabitas y yo
declino esas invitaciones
a fiestas
lecturas intelectuales
y cafés con guionistas guarros
(con flequillo y peine
en el bolso)

¿Atracas aquí tu barco?
Estaba viendo la estanquera de vallecas
y fumando algo, bueno, ya sabes
viernes, de noche, toda la casa para mi
Tula duerme en el sofá,
me calienta los pies.
Hoy sacó toda la basura del cubo.

Jugando a ser maestra
incluso cuando junto las manos
y caliento con las manos el vino
mirándome en el reflejo de las letras.

Hice un poco la imbécil esta noche.


Esta es la última foto que me hago desde arriba después de que Chicoostra se burlara abiertamente de esta manía de parecer lo más guapa y de algún modo estilizada posible, así que como me he alineado los chakras ahora voy a modificar el modelo fotográfico pasando a: me tapo la cara. Suerte, putas.


Todos miran


Todos dicen

La alambrada en el pecho y detrás, gimiendo
tu camiseta que hecha jirones he de
recomponer. Tus ojos tienen
todo eso lo tienen lo exprimen capturan
el instante capturan el silencio y luego
lo lanzan al extrarradio al mundo al centro
de mi corazón limpio corazón sucio
siempre de verdad. Siempre
de mentira.
Cochina.

Ahora estás más gordo y no te haces coca.
Supongo que me alegro aunque en estos momentos
es cuando pienso en que me utilizas bah
sólo para salir, drogarte, hacer el burro
y no me importa, en serio.
Asistiré a tu boda gustosa.
Gracias.

Cómo me alegro de que hayas decidido no matarte a pajas.
Mi lavadora va a despegar.
El chucho bicolor zarandea un almohadón con la boca.
El timbre suena, insisten. Nunca abriré.
El teléfono suena, insisten. Nunca lo cojeré.
Espero comida china, brotes de soja, arroz especial de la casa.
No quiero carne ni quiero vueltas ni círculos ni extrañas
sinfonías.
Sólo un rato, sólo. La cabeza hueca, las manos llenas
todo lo que tengo, todo
era para ti.
Y fíjate.
¿Dónde voy a meter todo esto?
Menudo
desastre.


Ave

De rodillas.mp3 - Descargar

La única cosa dulce que me permito comer es arroz con leche, y sólo en contadas ocasiones. Una mira por el espejo retrovisor y piensa en algunas personas realmente especiales, los ojos que nunca se cierran, el nuevo nombre que ahora ostentan (como papá, como hombre).
Los dos niños son tan guapos, pero el mayor tiene todas esas cosas que yo siempre quise ver en algo propio, y no podía dejar de mirarle mientras pintaba esa careta, y ya le quería antes y ahora le quiero más.

En realidad estoy rodeada de gente tan magnifica y noble, que al final, al mirarme yo también entre las sombras, no puedo evitar hacerme la pregunta de si todo esto será porque yo también poseo esas condiciones imprescindibles para ser alguien que merece la pena, y la respuesta es rotundamente sí. Y no esta dicho desde el ego, si no desde la más profunda humildad de quien siempre estará mejorando, puliendo, avanzando, retrocediendo,volviendo a avanzar.

Tengo las manos llenas de pintura, el pelo enredado, huelo a niño sudado.

Renuncio a la habitabilidad de la vida
y al silencio extraño a las cinco y cuatro
el grillo del descampado sigue como siempre
esta silla me aplasta el culo
me recojo el cabello en una cinta.
si puedes
sonríe como el chico negro que trabaja en el puerto,
carga y descarga.
Todos estos años convertidos en ceniza
la canción que cantamos
en el refugio
con todo aquel miedo de niños.

Sentada entre la gente, me escondo un poco. Hoy el tacto era hermoso y los ojos dulces. Me he sentido extraña, sobrevolando el garito con tanto whiski y la noche acaba en nada. En mi casa las sábanas, la perra, las velas. El músico que me devuelve el espejo de ayer estará durmiendo y sus hijos le rodearán el cuello y yo quisiera formar parte del pequeño circulo, de humilde manera. Acercando en aliento a su oido extendiendo la mano para tapar al niño rubio con la manta.
Mis tetas sonrien al cielo, mi corazón palpita sucio en su pequeña caja, mi mano se relaja, mi culo se aprieta, el cálido horno cocinará tus dedos, dormiré aunque ya nunca nada me sacia, y el apetito de mundo es voraz, ardiente, casi monstruoso.

Voy volando no hay miedo no hay
las tetas al viento nada es demasiado
tus pupilas siempre estan dilatadas y me reflejo en ellas
me veo
como siempre, es lo bueno, es como si
hubiese nacido
otra vez.


Mas flequillo. uhh

Ciega de vino me subo a tu coche y cuando te abrazo me dices mirándome muy fijo, así como miras tú con los ojos verdes y grandes y nobles que soy la misma de siempre.Te acaricio la cara. Tu beso sabe a caipiriña. Me bajo riéndome de ti, te lanzo un papel arrugado donde estuvimos escribiendo en árabe.
desde el portal con un gesto te digo -sube.
Bueno, y tú subes.
Tocas la guitarra, cantas esa canción de Bersuit.
Dormimos borrachos.
Besos besos besos.

Para salir de ti, el viento se murió en la cerradura
de mi extraña puerta.
Tomé por asalto la nevera vacía, recorriéndola con ojos ansiosos
una y otra vez, sabiendo de la nada.
Pero de pronto
Te miré como quien mira llover en esa fotografía
no calculé el tiempo preciso para olvidarte
olvidar culos espadas vino esas copas rojas
la imprecision de todas las cosas que no te dije.
La habitación con vistas al descampado, mientras yo fumaba
y tú dormías
y yo te observaba.

Así que se deshizo el nudo
muerto el perro
ya sabes.

Ahora me sorprendo no pensando en ti.
Y lloro porque recuerdo que
al cerrar los ojos siempre
aparecías
y al abrirlos, estabas.
Y de pronto, me sorprendo
no pensando en ti.
Todo me parece tonto.

Vuelos.mp3- Bersuit

vos me estas mirando
y yo voy a caer
colgado en tu sien
vos me estas mirando
y yo voy a caer
no me ves pero ahi voy
a buscar tu prision
de llaves que solo cierran...
no me ves pero ahi voy
a enontrar tu prision
y la bruma rebota siempre hacia aqui
espuma de miedo
viejo apagon
y la bruma rebota
siempre hacia aqui
solo voy a volver
siempre me vas a ver
y cuando regreses de este vuelo eterno
solo veras en mi
siempre a traves de mi
un paisaje de espanto asi
y el nylon abrio sus alas por mi
y ahora ves solo viento
y el nylon abrio sua alas por mi...
tu cara se borra, se tiñe de gris
seras una piedra sola...
te desprendes de mi
yo me quedo en vos...
ya mis ojos son barro en la inundacion
que crece, decrece, aparece y se va
y mis ojos son barro en la inundacion

Siempre que sueño, sueño con ella
y con sus labios de carmín helado
la sonrisa mentirosa, la cadencia
estúpida de la voz.
Aparece sin avisar, cuando todo es perfecto
irrumpe en una habitación
en el palco de un teatro
en el coche en que viajamos hacia el sur.
Habla deprisa te llena la cabeza
de interrogaciones de vacío.
Desapareces yo no lloro
pues sé como termina todo
se que sólo puedo
correr
correr y despertar
correr y despertar.

Te he comprado un colgante, un hacha tallada en jade que un compañero trajo de China. Los chinos conciben el hacha como símbolo de la justicia, la autoridad y el castigo, claro que eso lo he sabido después. Cuando lo vi, pensé, lleva su nombre. Sólo eso, lo demás viene más tarde.

Puede que nunca te lo llegue a dar, puede que ni siquiera te guste. Y es que yo lo que quería era ser tu mujer. No puedes imaginar hasta qué punto esa certeza se instaló en mi nuca para no marcharse, si acaso puedo como mucho ignorarla, hacer como que no existe, reducirla a una sensación extraña, sin poder alguno.

¡Fuera de mi vida! No es más que eso, un momento, gritarlo y mi cuerpo se deshincha.



Tenías los ojos con fiebre
yo había soñado ya con ese momento
en que desaparecerías
para siempre.
Dejando paso a
otros instantes
menos demoledores.


Pero sin acritud..

Tengo los pies fríos.
Te quiero.
Aquí hay dos personas que saben la verdad.
Una de ellas soy yo.

(eso lo dice xena desde la tele)
yo fumo un cigarrillo envuelta en el silencio de la tarde
ayer el tipo que escuchaba salsa estuvo dando por el culo hasta
las dos de la mañana.
Así que tengo sueño.
Pienso en todas las cosas de ayer
el colacao caliente, la película en el pc
levantarme a tu lado
no hacer ruido, no despertarte.
Me gustas.
Te lei el cuento de García Marquez
le echamos un cubo de agua al tío de la salsa
y riendo, bueno, caimos hacia atras, sobre la cama.
Nos besamos.
Los dedos ya no sujetan aire.
Esto es otra cosa.

Pondré un ejemplo:

Un hombre se mete en un tubo de hormigón
está jugando
pero queda atrapado dentro.
El corazón late entonces más deprisa,
comienza la sudoración, con
tensión muscular, temblor,
molestias en el estómago,
otras molestias gástricas,
dificultades respiratorias,
sequedad de boca,
dificultades para tragar,
dolores de cabeza,
mareo,
náuseas,
(serias posibilidades de tiritar)
Amor.
(Viene acompañado de propensión al lagrimeo y la risa)


Abeja por dentro. Órganos, partes, sentido. De capullo en capullo, no quiero ser. Una.

Noooo, sí tú estate tranquila. Habeis salido a cenar, eso es todo. El chico tiene unos buenos brazos, diríase que obtiene un sobresaliente en conversación y un cero en rutina. Él fue quien propuso ir al Temps y quedaste gratamente sorprendida, porque además conocía al camarero Billy Idol, con el que estuvo hablando unos minutos y a quien yo sonreía todo el rato, porque casi no podía creerme tanta cosa buena. El pelo largo, la sonrisa limpia, aunque sin gafas y con cierto deje en la mirada a ese actor que tanto odio. Pero vaya, el chico me gustaba.
Le dije, mira, esta es la dirección de mi blog que no es blog. Cométela.
Y cogió el papel, lo arrugó y se lo metió en la boca.

- Guarrilla, qué haces mirándome de reojo?
- Deja de mover mi silla, estoy escribiendo...
- No quieres fumar?
- Sí, claro que quiero.
- Toma, ven, agarralo.

Y entonces voy a la cama, le beso. Fumo de ese porro, le pregunto cómo se llama.

Palabras que no nos gustan.

Dicotomía. Realidad. Arritmia. Procesar. Ajenjo. Raquítica. Enclenque. Bótox. Enjundia. Idiosincrasia. Hiperventilar. Colación. Miedo, ansiedad, lexatín, bajón, sola, gorda, siempre, otra. Madrastra, hijastro, mujerzuela, epíteto, bofe, cachicamo, sarro. Reglosa. Hermenéutica, Diacrónico y sincrónico, epocal, epistémico/ca. Padre, Madre, Pescado. Instruir, pollito, anémona, libertinaje, zozobra. Pretension, desproposito,recelo, celos, posesión, cargo, despedidga, grande, dependencia, soledad, menosprecio, descompás, murmullo, barullo, .....ismo. Referente. Hagiografía. Solidario. Válido. Implementar. Proyecto. Orgánico. Felicidad. Zote. Crematístico. Cuchipanda. desilusion, desamor, rutina, hipocresia, maltrato, ansiedad, depresion, vacio, muchedumbre, hambre,























Dime tus palabras odiadas pinchando aquí, voy añadiendo las que me enviais.































































































































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