Había una luz preciosa. Como una luz de esas que
rodean a los santos y las vírgenes en las estampitas.
La cerda me miró fijamente, parecía despertar de un
pasado inepto, blanco, tieso como ropa almidonada.
Tosió, una tos seca. Y alargó hacía mi su pezuña.
- Está bien- me dijo- ya basta. Has hecho todo lo que
estaba en tu mano.
MUERTOS Y ENTERRADOS
-
Una de las películas de terror señeras de los años 80, *Muertos y
enterrados* (*Dead & Buried*, 1981), de Gary Sherman, ha superado con
notable la prueba...
Hace 3 días