Solía mirar a mi madre enferma de anginas en la cama siempre
se le aplastaba tanto el pelo por detrás, de estar tumbada, que
identifiqué eso con la enfermedad y si en el autobús alguien acababa
de levantarse de la siesta por ejemplo, y tenía el cabello apelmazado contra
el cráneo me parecía que o bien, iba a morir o tal vez
ya estaba
muerto.
EL BUHO MUSICAL. Esteban Gutiérrez Bacø
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Por entonces,
sin un duro en el bolsillo,
lo tenía todo,
dormir una hora
era una conquista,
y no existía
la soledad.
Por entonces,
sembraba de trueno...
Hace 10 horas
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:)
Me encanta.
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