Viéndome de emperatriz del vértigo más nauseabundo
Con los zapatos gastados en la puerta de cualquier bar
En el patio de la casa, junto a los buzones, con las bragas
En los tobillos y sin clarividencia habiendo vuelto la cabeza
Agitado el pelo sin intención
Habiendo
destrozado la pesadez de mis propias piernas contra un
Tanque de agua y sangrando, sangrando deliberadamente
Con una excusa como otra cualquiera:
Hoy hace mal día, y las noches de conocerse son
Como largas serpientes enroscadas como dragones
Que mueren en las fauces de una
Dulce proposición
Que se queda
En nada.
SOBRE HOMBRE DE MIMBRE: Primer aniversario.
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PREMIO DE LA CRÍTICA DE ARAGÓN
AL MEJOR LIBRO DE POESÍA
PUBLICADO EN ESPAÑA EN 2025
*Hombre de mimbre* es un lugar de encuentro entre autor y person...
Hace 17 horas