Proporcioname lo necesario para que retire mi túnica
y haga posible lo imposible:
Que embutido tú en tu mentira,
te entregues por fin a mis adivinanzas y altercados
siempre mentales, nunca naturales.
Con la solidez y consistencia de tu pene de acero
y en confianza, sin recelo.
Decirte que asignados quedan los papeles
en la representación-marmota.
Yo de irritante droga
y tú de cuestionable trágico.
SOBRE HOMBRE DE MIMBRE
-
*Hombre de mimbre *es un lugar de encuentro entre autor y persona lectora,
es esa esquina del verso donde festejamos y celebramos esa complicidad
enorme ...
Hace 4 días
0 pulsaciones:
Publicar un comentario