Ahora ya no tengo que trabajar. Ahora las mañanas se hacen cortas porque me despierto tarde. Todos los días te dedico un único minuto. Lo hago nada más poner un pie en el suelo. Lo exprimo y después lo lanzo al cajón de las cosas rotas.
Así desapareces el resto del día. Yo puedo respirar.
Se acabó el minuto.
CAZA Y PESCA: Rodolfo Santullo.
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Tres amigos se reúnen cada año a orillas del río Yi, en Uruguay, para
pescar y pasar unos días juntos. Pero cuando llegan en esta ocasión, algo
parece h...
Hace 1 día
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