- Guarrilla, qué haces mirándome de reojo?
- Deja de mover mi silla, estoy escribiendo...
- No quieres fumar?
- Sí, claro que quiero.
- Toma, ven, agarralo.
Y entonces voy a la cama, le beso. Fumo de ese porro, le pregunto cómo se llama.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
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