Mi lengua de trapo, atrapado trance
cuando abri la boca para utilizarla
y me miraste como quien mira
caer una fruta o cagar un pájaro
después de todo no soy la chica que esperabas
ni tú el hombre por el que todos los días
estrenaría bragas.
Así que miremos hacia otro lado
mientras tomamos algo
en esa plaza y te subes las gafas
con ese gesto tan particular
y poco estudiado.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
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Con tu permiso este te lo copio en mi blog :)
Bye.
a ver si te crees que no leo tu blog.
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