Cuando vengas.
Ni se te ocurra besarme en el andén del autobús.
Ni después ponerme una mano en la pierna en el coche.
Tampoco hagas alusiones a mis torpezas ya míticas
o a que estoy más guapa o menos tonta.
Cuando vengas.
Ni se te ocurra echarte encima de mi nada más entrar en casa
solo por ponerme colorada
he pasado una hora y media cocinando albóndigas
y uno tiene que tener prioridades.
Bueno, de todas maneras
harás lo que te de la gana supongo que
es tontería estar aquí pensando y
llenándome los rizos
de dedos giratorios.
CAZA Y PESCA: Rodolfo Santullo.
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Tres amigos se reúnen cada año a orillas del río Yi, en Uruguay, para
pescar y pasar unos días juntos. Pero cuando llegan en esta ocasión, algo
parece h...
Hace 1 día