Solía mirar a mi madre enferma de anginas en la cama siempre
se le aplastaba tanto el pelo por detrás, de estar tumbada, que
identifiqué eso con la enfermedad y si en el autobús alguien acababa
de levantarse de la siesta por ejemplo, y tenía el cabello apelmazado contra
el cráneo me parecía que o bien, iba a morir o tal vez
ya estaba
muerto.
HUELLAS EN EL POLVO en GIJÓN
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Este jueves en Gijón hemos preparado, junto a la familia y amigos de David
González, una presentación-homenaje del libro que hemos publicado, "Huellas
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Hace 12 horas
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Me encanta.
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