Un beso delicado en la piel. Eso es lo único que me atrevo a insinuar.
La carretera es peligrosa, y he encontrado una flor siniestrada.
- Rápido, llamen a una ambulancia!
El aire me golpea en la cara, frenético a tantos kilometros por hora
El órgano se ajetrea en su función, se excede
al verte lejos huraño fumando cigarrillos que apuras
otros que dejas a medias, por hastío, sí... el órgano
se vierte y quiere hacerse plástico, viscoso, alargado
llegar hasta tí. A las sábanas al puño cansado al equivocado instante en que
decidimos que había que
hacer algo.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día