Compréndelo. Sólo quedaba esta opción.
La conseguí facilmente y estuve canturreando un poco delante del espejo
jugando con ella, enredandola en mi pelo
Comi unos ganchitos, todo muy cutre, porque el espejo estaba picado y los ganchitos
los saqué de una máquina que agonizaba en el pasillo del hotel.
Me veía guapa, creo que porque la luz era tenue y había bebido un par de copas.
Detrás de la puerta del baño leí unas pintadas, me senté en la cama
y estuve pensando en que quería verte
verte más que a nadie en el mundo, que me sucedieras, que pasaras por fin en mi vida,
que entraras en ella que no salieras nunca
- que sea mi almohada- le grité a la pared color salmón.
Y yo seré la tuya. Y todo lo demás.
Pero las circunstancias hacen un despliegue fantasmagórico llenandolo todo de decisiones pospuestas, de trenes regionales que no salen a la hora, de sobrinas, de filosofía, de dinero, de cabellos sucios y miedos-custodia-desaciertos.
Por eso vine aquí cariño, porque a veces tarde es demasiado tarde.
Y pronto significa nunca.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día