Ciega de vino me subo a tu coche y cuando te abrazo me dices mirándome muy fijo, así como miras tú con los ojos verdes y grandes y nobles que soy la misma de siempre.Te acaricio la cara. Tu beso sabe a caipiriña. Me bajo riéndome de ti, te lanzo un papel arrugado donde estuvimos escribiendo en árabe.
desde el portal con un gesto te digo -sube.
Bueno, y tú subes.
Tocas la guitarra, cantas esa canción de Bersuit.
Dormimos borrachos.
Besos besos besos.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día