No soy ninguna diosa de la fertilidad, eso seguro.
Casi un fiambre cuando pienso en médicos, hospitales
y algunas posibilidades.
Digamos que
en una caja mortuoria, no estaría demasiado
guapa
aunque a algunos pudiera parecérselo
y llegaran incluso a masturbarse con fervor
no importa donde pero pensando en
mis labios morados
ya nada fehacientes.
Todo se desmonta mi vida patina
cuando sueño con que me amansas y domesticas
con que me amasas y das forma.
Sólo estoy desahogándome quisiera
arrancarme esto, desendemoniarme
ver a todos esos niños llorando a mi alrededor
verte a ti, vulgar y corriente,
acercándote y mirando las tetas que golpeaste
algunas veces
con la esperanza de que
un inapelable juez gritara
que se ha equivocado.
Y así tu me levantarias del ataud
tan propio como eres y con un par de
bofetadas
me despertarias
me llevarias
a casa.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
-
Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día