Esta demencia tuya, cariño,
a la que no me sobrepongo
no hace más que, siendo sincera,
me plantee si deseas usarla como un medio de locomoción,
como un síntoma de verdor, de esplendor absurdo.
O es solo un trozo de un tenebroso acopio de últimas fuerzas
para mantenerte, de algún modo, productivo ante ti mismo y ante
todos esos tornillos.
Mi barriga no hace más que doler, ningún medicamento
surte ya efecto
supongo que tal vez, se acabó mi suerte.
TRES POEMAS DE AMABILIS INSANIA por CARLA BADILLO CORONADO
-
BIENVENIDO
no gritas
no lloras
no emites sonidos
pero estás vivo
no estás cubierto de sangre
ni placenta
ni viscosidades
lo primero que ves son dos manos...
Hace 1 día