Conozco esa respiración, cuando te duermes, los pequeños
espasmos.
Frío de estómago.
Reconozco la lluvia que entra en la vejiga,
amortiguar la marcha, solucionar un problema
aquí y
ahora.
Un dedo, una mano.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día