Mi novio hidrófugo, suele enfadarse cuando el vapor
se vuelve niebla y bebe café, un café malísimo algo que podría
destrozar a cualquiera, pero él es
fuerte y noble, a veces se reduce como el vinagre al fuego
o crece en hilera como un abecedario o un adagio
y
me molesta con sus pies afilados o en el pánico del adiós cuando en
penumbra de recibidor
discutimos sobre cuentas o esbozos
sobre derechos y límites, nos consentimos cosas que a nadie más.
mi novio instruido en todo lo que se sostiene y labrando esta tierra
comiendo este pan.
Fumamos juntos a las dos del domingo, preparamos el almidón para
destrozarlo, alojamos la misma inteligencia.
Queremos un gato.
MICELIO: Laura Giordani.
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Para ver las estrellas sepultadas
habrá que hundirse sin reservas
como un muerto abriendo sus ojos
por primera vez bajo la tierra.
Y el corazón deberá inc...
Hace 23 horas