El estadio visto desde arriba un martes, una soledad de escaleras
enormes vigas, desde la consejería de infraestructuras
con todo ese griterío de funcionarios a la hora del almuerzo
con las solapas almidonadas y las gafitas en la punta de la nariz
llevan bolígrafos en los
bolsillos de la camisa
y ellas se maquillan con precisión a las siete y cuarto
de la mañana
repiten algún slogan, cosas de la tele, algún anuncio
"la chispa de la vida"
cosas así.
Yo lo tengo todo ya,
fuera.
y poco me importa el mundo laboral y sus pasillos
poco me importa teclear las palabras si son palabras
como ladrillos o sillas vacías y las mujeres bajitas
y sus vidas privadas
cantidad de agua que beben al día
hipertensión de sus madres
en fin
el odio
el odio
los martes, es como un cuchillo.
También
como una
esponja.
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
-
Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los in...
Hace 13 horas