Sudar, sudar.
El local es pequeño y sucio. Cada día algo diferente, eso es lo bueno. Pero el local es pequeño, húmedo, caliente y sucio. Las baldosas no brillan. Tú no brillas. Las sillas están rotas, las mesas llenas de mierda... Tú tampoco brillas. El aire es denso y la tarde invita a recogerse el pelo y salir a esquivar autobuses. SALIR A ESQUIVAR LO QUE SEA. Sólo por el placer de ESQUIVAR.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día