Con la egolatría de un sultán esperas y tienes
Las piernas cruzadas de esa forma tan elegante y
Posiblemente subes tus gafas con un dedo, sobre
El tabique nasal y estas resbalan de nuevo.
- Hace tanta calor, dices
Un hombre bajito pasa vendiendo refrescos
No le compramos nada y conversamos a
Orillas del Guadalquivir, a eso de las siete de la tarde.
- mi corazón era para ti y tuve que
Recomponerlo, hay cosas que nunca
Debí prestarte.
Mientras me río y tú vuelves a hablar del
Calor y de una muchacha
Pelirroja natural
Que pasa del brazo de
Un tipo siempre más mayor que tú
Algo encorvado.
HUELLAS EN EL POLVO en GIJÓN
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Este jueves en Gijón hemos preparado, junto a la familia y amigos de David
González, una presentación-homenaje del libro que hemos publicado, "Huellas
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Hace 12 horas