Tanteas el orificio, tanteas su espuma.
Elevas las piernas hacia el cielo, palmeas
flamenco, sentada en el banco.
Abres, la botella de agua
te retuerces en el césped refuerzas
tu identidad.
El árbol esta vez
vuelve a esconder secretos.
Abres un paquete de papas
das otro trago.
Sudas
en los columpios.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día