La acogida fue valiente, alborotada, fantástica..
escandalizaría a cualquiera.
Yo no me sentí abrumada, ni disminuyó mi ligereza
ante tu fe.
Mi cuerpo parecía un recipiente donde colocar tu yo.
Una cavidad, un sitio real,
te acogí con sinceridad, con miedo y cierta abstracción.
después con manías, inacción e inquebrantable seguridad
debiste sentir por mi culpa que yo no era más que un proyecto asi que
decidiste en tu grandeza que mejor
Ningún compromiso,
y entonces todo parece interesado
un catálogo de cómo insertar terror con veneno silencioso
cómo urdir un maquillaje y cómo hundir el talento
de una joven mujer
a base de
intrusión aleatoria, fisgoneo y sucias maniobras.
MICELIO: Laura Giordani.
-
Para ver las estrellas sepultadas
habrá que hundirse sin reservas
como un muerto abriendo sus ojos
por primera vez bajo la tierra.
Y el corazón deberá inc...
Hace 23 horas