Te vi
y pareció detenerse el tiempo
los peces dejaron
de nadar en la pecera
el cristal se cristalizó
quise pintarme las uñas
pero era demasiado
tarde.
Tu boca se comió mi boca
quise escribirte una canción
cantarla en tu oido
quedarme para siempre en ese momento
no pasar
nunca
nunca
nunca
al siguiente.
(Y con miedo sin necesidad
de avanzar, quedarme
como el cristal
cristalizada
como un pez
en la pecera, quieto
en un punto, en inmersión
con el deleite del que sabe que nunca
saldrá que nunca
va a necesitarlo)
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
1 pulsaciones:
BELLESIMO!!!
COMO SIEMPRE...
SALUDOS
CYN
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