Miro todas mis cosas.
La mochila roja, la ventana entreabierta
las bragas pulcramente ordenadas en
el estante.
Toda mi vida, degradada, adormecida,
el viaje en coche todos los días
el mismo camino que vomitan los ojos.
Me veo rellena de embustes, como si
aquellos saludables momentos felices
no fueran más que puntos negros indefinidos
pequeños y con condiciones.
La ira me dobla en dos, maléfica en su
escalofrío, en su naciente importancia.
Y cuando logro enderezar mi cuerpo
y mirar al frente, con desamparo
como si me hubieran robado la vida, pienso
en ti y en cómo decirte
me abandonaste, me abandonaste
y eres un mierda
un mierda
un mierda
un mierda.
DETRÁS DE LA PIEL por MARLUS LEON
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Cuando la belleza
nos derrote
detrás de la piel
escondidos
sin hacer ruido
a dos pasos del abismo
con las nubes
enredadas en el pelo
y el corazón
latiendo ...
Hace 1 hora