Todo es inexacto cuando desde Cochabamba, Bolivia
me extiendes la mano.
Y estoy segura de que fumas cigarrillos
y miras al cielo
-Yo no busco nada, sólo acariciarte- dijiste aquel día
entre Madrid y La Línea.
Cabíamos bajo el mismo techo, y quise irme contigo a
Medellín, dónde tenías una casa vieja llena de trastos y
medallas en natación. Para que por las noches me contaras cuentos
para hacer excursiones al mismo centro de tu boca.
Después escribiste desde alguna parte de la Bahía de Algeciras
y te dije
que a partir de ahora yo viviría en Barcelona.
Tampoco lloramos.
Ahora desde Cochabamba, extiendes tu mano.
Y Bolivia. Bolivia.
Bolivia.
Yo sigo aquí.
No hay Barcelona.
Bolivia.
: )
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
-
Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los in...
Hace 13 horas
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