Lo más recomendable sería magnificar la sombra.
Extender la pestaña, recomendar siniestros.
Después, tumbado en el baño, con los brazos abiertos
como un cristo de circo
rezumar humedad de sarcófago y vientre de madre primeriza.
Lo mejor sería, guardarse en cajas en otoños
en superficialidades aéreas
como máquinas de escribir, o ladrillos o inmensas arcas
donde esconder tesoros.
Lo mejor sería, caer, ladrar
acariciar la esencia
morder la esquina.
(de un diario secreto)
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
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Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los in...
Hace 13 horas
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