Con la vieja moto fuimos a robar panochas
tu me decías que el camino no acababa nunca que parecía que
se repitiera una y otra vez.
Todo eran naranjos.
Habíamos fumado esa hierba tan buena de tu primo
y teníamos hambre así que la mejor opción
era robar las mazorcas y asarlas en tu casa
hacer unas brasas y después acostarnos con la ventana abierta
yo mordiéndote las manos y tú haciéndo figuritas con el dedo en
mi barriga.
Pastor nos recordaba a Victor French.
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
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Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los in...
Hace 13 horas