Renuncio a la habitabilidad de la vida
y al silencio extraño a las cinco y cuatro
el grillo del descampado sigue como siempre
esta silla me aplasta el culo
me recojo el cabello en una cinta.
si puedes
sonríe como el chico negro que trabaja en el puerto,
carga y descarga.
Todos estos años convertidos en ceniza
la canción que cantamos
en el refugio
con todo aquel miedo de niños.
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
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Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los in...
Hace 13 horas