Necesitaría enderezar mis principios
hacerme la ramera, entre las sombras,
trasnochar o distinguirme
como una neutral madre
supurando
bondad
beldad
y diligencia.
Pero mi amor, que es una gota negra
un plato de especias
o como una operación quirúrgica
se tambalea en la orillas de las ciudades
contra el pronóstico de metereólogos y capullos.
Tú me deshabitas y yo
declino esas invitaciones
a fiestas
lecturas intelectuales
y cafés con guionistas guarros
(con flequillo y peine
en el bolso)
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día