Me asomé a su despacho y le dije, es que sigo un poco colgada y ella me dijo tú lo que eres es gilipollas y acto seguido me extendió la mano ofreciendome un cigarrillo que encendí sin titubear. Lo fumé en silencio, sentada en la silla de enfrente, nos separaba la mesa. Nos miramos fijamente durante todo este tiempo, ella daba una calada, yo soltaba el humo con desdén.
Mientras apretaba la colilla en el cenicero me sonrió y me dijo.
- Bueno, si es así, ¿a qué esperas?
Oh joder, para qué contestarte. No espero a nada, no espero a nadie. Todo forma parte de esto que yo llamo sobrevivir. Pronto acabará todo. Tendré todo el día ocupado, escribiré poco, conseguiré toda esa pasta y me largaré.
Promesas
DÍAS AUSENTES por IÑAKI HERNÁN
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Hay un vaso en la mesita;
moscas sobre el pan duro,
la luz parpadea hostil
y todo huele a ropa sucia.
El grifo gotea tranquilo
mientras yo,
cuento los in...
Hace 13 horas
1 pulsaciones:
Uno, dos y tres, pollito inglés.
Es la tercera vez que me sorprendes gratamente con tus gustos musicales. Buika, ahora Los Piratas, y... bueno, lo de La Bambola lo considero más una agradable anécdota que una preferencia musical. Aunque puede que me equivoque, porque desde que la colgaste algunas mañanas amenezco escuchándola.
Me caes bien, y eso de colgar temitas completos arropando los textos resulta original. Ya es mucho decir, esto, para como está el panorama bloguero.
P.D.
No intervengo en tus posts con comentarios directos sobre lo que cuentas porque yo sólo hablo de la vida de alguien con café, cigarrillos y conocimiento previo de por medio. De-tes-to los comentarios vacíos y esterotipados de desconocidos con asquerosas "buenas intenciones", no sé tú...
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