Ayer tomé unas cervezas con el chico bajito que lleva esa camisa de Hendrix. Él con su transtorno de la personalidad y yo comiendo patatas bravas y escuchando y sin dejar de escuchar y de vez en cuando explicándole en medio minuto: Estoy así. Parezco tener quince años pero son 28, no sé lo que me pasó ni lo que me pasa, pero no puedo sacarme esto. Ni arrancármelo.
Él me mira y ladea la cabeza y me da la mano. Y me cuenta como la golpeó y habla de su miedo y su enfermedad y del nosequepan 0.25 que toma por las mañanas.
Cambio de canal, vuelvo a casa. Me ducho. Pienso pienso pienso.
En ti.
MICELIO: Laura Giordani.
-
Para ver las estrellas sepultadas
habrá que hundirse sin reservas
como un muerto abriendo sus ojos
por primera vez bajo la tierra.
Y el corazón deberá inc...
Hace 23 horas