
Mientras fregaba los platos se hizo verdad
y no sé que sería: un beso, una caricia
la gran follada
pero ahí estaba.
Porque mi cuerpo se abrió y resquebrajó, seco
y cansado
y mis manos quisieron arañar el rostro
de la impaciencia.
Y las lágrimas se ahogaron en mi cara.
Bueno es cierto que
estaba oyendo cierta música
y estaba intentando soltarlo todo
que se hiciera gigante tan grande
para volcarlo derramarlo
terminar con todo.
Por inercia.
Por su propio peso.
TRES POEMAS DE AMABILIS INSANIA por CARLA BADILLO CORONADO
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BIENVENIDO
no gritas
no lloras
no emites sonidos
pero estás vivo
no estás cubierto de sangre
ni placenta
ni viscosidades
lo primero que ves son dos manos...
Hace 1 día
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