Mi naturaleza
me dice que esta es la estación
en que debimos amarnos y sin embargo
me abrazo a mi toalla, gozo del agua
me tumbo en la cama, el ventilador gira proceloso.
Ya ya se que
me equivocaba
y que este tejido en que me envuelvo
(y no es una disculpa, pues juro que reincidiría)
es una quimera. Tortuosa, vana.
Pero me apacigua por las noches.
Cuando frente al espejo
me pongo violenta, me hago la ingrata.
Nada fina, creeme.
MICELIO: Laura Giordani.
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Para ver las estrellas sepultadas
habrá que hundirse sin reservas
como un muerto abriendo sus ojos
por primera vez bajo la tierra.
Y el corazón deberá inc...
Hace 23 horas