Tuve un sueño en el que todas las venas de mis piernas salían a la superficie, incluido el mapa del metro de Londres. Después tú venías y después de besarme yo tenía ramas de alguna planta extraña en la boca. No las escupía, me las tragaba. Y aunque el viento me echaba el pelo a la cara y casi no podía ver, comprendía que estabas detrás de todo, y no me importaba si llovía.
Las calles están mojadas. Yo estoy mojada. El pelo, la cara, los hombros. Entre las piernas hay un murmullo ensordecedor, y en los ojos un brillo transparente, de cristales limpios.
El verde es el mejor color si lo miras en los árboles. Y cuando abro la ventana porque ha dejado de llover todo está libre de suciedad y unos perros pasean como siempre y se llenan las patas de barro y espero a que mi primo traiga el polen, sentada aquí, revisando fotografías, ojeando los libros, alumbrada por la pequeña lámpara de encima de la mesa.
Mañana es martes..
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
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