Tentar a la suerte diciendo: ven a buscarme.
es tentarla demasiado.
Así que mejor me mantengo en mi silla
leo algunos libros
fumo cientos de cigarrillos al mes
me distraigo con los perros del descampado
y salgo disparada adentro de mí.
Nadie podría alcanzarme
y sin embargo
me gustaría.
Tanto.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día