Con un rotulador indeleble me pondría en la frente la palabra "muralla" y después correría a entrenarme en algunas artes milenarias para derruirlas a puño cerrado y mirada elevada. Tal vez bastaría con un poco de disolvente, pero suelo hace las cosas complicadas más por idiotez que por placer.
Tienes cara de haber venido a buscarme.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
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