Tengo mucho miedo. Sábanas, mantas, todo por encima. Oscuridad. Miedo. Miedo. Miedo.
La muerte detrás de la cortina. La enfermedad, la impotencia.
Quiero ser libre y viajar sobre tus manos. Aún no se nada pero supongo que me hubiera gustado. Estar cerca de tí, darte hijos. Enseñarte todo lo que se, aprender lo que tienes que mostrarme.
Espero no morirme, literalmente, no morirme.
No ser carne del siglo XXI.
No acabar tan pronto hecha cenizas o en una caja de pino estúpido.
Como dice Anne, así que esto es la felicidad, ese trabajador por horas.
Bien, debe estar en huelga. Por qué justo ahora.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
-
Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día