Te he encerrado en el baño y te he robado el cigarrillo mientras te decía que estoy harta de este control al que me sometes, a este examen perpetuo. Bien. Mi vaso se colma se colma se colma.
Y cuando mi vaso se colma, no sé de qué puedo ser capaz.
A lo mejor de hacer por fin lo que quiero.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
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