Me gustaría estar toda la mañana junto a la ventana, escribiendo. Más tarde me dará el sol. Pero tengo que hacer frente a todos estos papeles, cartas y sonrisas. Ahora mismo lo que más me apetece estar tumbada junto a una espada enorme y con el peso descompensado. De todas maneras, también puedo pasar sin estar. Es todo un ejercicio de razón y demeterlacabezabajolaalmohada esperando a que me coman el corazón.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
-
Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
1 pulsaciones:
si pero tu mismo me dijiste que tiene el peso descompensado.
ahora no lo niegues!
Publicar un comentario