Hay personas que, por alguna extraña razón, me resultan tan entrañables que solo tengo ganas de comerles los labios, abrazarles la cintura, meterme entre sus piernas. No es el caso de la chica esta teleoperadora que repite todo el rato lo mismo al teléfono, tiene una voz tan taladrante. Tan taladrante. Dios me va a estallar la cabeza!! Necesito salir de aquí YA.
DETRÁS DE LA PIEL por MARLUS LEON
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Cuando la belleza
nos derrote
detrás de la piel
escondidos
sin hacer ruido
a dos pasos del abismo
con las nubes
enredadas en el pelo
y el corazón
latiendo ...
Hace 1 hora
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