Hay personas que, por alguna extraña razón, me resultan tan entrañables que solo tengo ganas de comerles los labios, abrazarles la cintura, meterme entre sus piernas. No es el caso de la chica esta teleoperadora que repite todo el rato lo mismo al teléfono, tiene una voz tan taladrante. Tan taladrante. Dios me va a estallar la cabeza!! Necesito salir de aquí YA.
MICELIO: Laura Giordani.
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Para ver las estrellas sepultadas
habrá que hundirse sin reservas
como un muerto abriendo sus ojos
por primera vez bajo la tierra.
Y el corazón deberá inc...
Hace 23 horas
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