Cuando estaba ya de espaldas y empecé a andar más deprisa y con la frente alta, solo quería dar patadas a unas señales de tráfico de estas que ponen en el suelo. Bueno, en realidad lo que quería era darle UNA patada al pasar a una de esas señales. Pero pensé que tal vez me estabas mirando (cosa improbable por otra parte) y aceleré un poco más hasta llegar a mi coche meterme en el encender la radio encender un pitillo y empezar con el proceso recordatorio con más fotografías mentales de las posibles .
Esas fotos son las mejores porque vienen adornadas de una ensencia personal, de una perspectiva única.
CORAZÓN SALVAJE: EPÍLOGO A HUELLAS EN EL POLVO, NARRATIVA COMPLETA DE DAVID
GONZÁLEZ.
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Siempre consideré a David González, durante los muchos años que pasé a su
lado compartiendo versos, lecturas y carreteras, el mejor escritor de mi
gener...
Hace 1 día
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