
Me imagino unas sábanas así de azules, que se perfuman de aire limpio y cómo, después de extenderlas, frescas y en verano, nos tumbamos sobre ellas, desnudos. Follamos, hablamos. Yo recupero la belleza perdida, tu sudas y yo te lamo. En cierto modo me agujereas de mil modos distintos. Se plantean interrogantes pero los dejamos ir. Después de todo, es pronto todavía. Y es verano.. y.. tenemos sábanas azules.
HUELLAS EN EL POLVO en GIJÓN
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Este jueves en Gijón hemos preparado, junto a la familia y amigos de David
González, una presentación-homenaje del libro que hemos publicado, "Huellas
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Hace 13 horas
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